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El modelo clínico
Según se desprende del
modelo teórico descrito anteriormente, el
equilibrio psíquico del individuo va a
depender de que sus propios deseos por una
parte, su sentido de la ley por otra y su
sentido la realidad por otra, se sientan
suficientemente satisfechos en sus demandas.
El “yo” tiene, pues, que atender a estos
tres “amos” de los que depende. Según con
cual de ellos entre en conflicto resultará
de ahí un tipo predominante de patología u
otro.
Veamos, si el “yo” en el
proceso de defensa percibe que la ansiedad y
el peligro proviene de sus propios deseos
(ej. sexualidad, agresividad) y les niega la
satisfacción necesaria, resultará entonces
una patología de tipo neurótico. En cambio,
si el yo entra en conflicto grave con la
instancia paterna o superyó, podrán resultar
alterados algunos o todos sus componentes,
es decir, el sentido de la ley, los ideales
y valores o la capacidad de autocrítica, por
lo que el sujeto se sentirá desorientado en
la vida y verá alterada su autoestima, este
es el terreno las llamadas patologías de
tipo narcisista.
Pero si el yo entra en
conflicto grave, además de con el superyó,
también con la realidad externa, de tal
forma que no puede admitirla de ninguna
manera, entonces resultará una patología de
tipo psicótico. Por último, si lo que queda
rechazado o desestimado por la defensa es lo
primero que surge como nuevo en el
psiquismo, es decir la realidad afectiva (a
partir de la cual se desarrollará la
capacidad de sentir los propios
sentimientos) entonces resultarán de ahí las
patologías psicosomáticas y las adicciones.
El modelo de conflicto
psíquico que acabo de describir deriva
principalmente del llamado modelo “dinámico”
de la teoría psicoanalítica, una perspectiva
que permite aproximarse mejor a la
comprensión de los conflictos del yo y hacer
también una diferenciación general de las
entidades psicopatológicas, sin embargo,
como todo modelo es esquemático y nos sirve
únicamente para hacernos una primera idea
del funcionamiento psíquico, pero el ser
humano es mucho más complejo, tiene muchas
facetas y matices, y sus conflictos pueden
ser muy diversos y cambiantes aunque
predomine alguno de ellos. |