BERNARDO MAGRANER - PSICOLOGO CLINICO

Curriculum - Contacto - Modelos referencialesInicio    

     MODELOS REFERENCIALES : Teórico | - Clínico | - Terapéutico

El proceso terapéutico

El proceso terapéutico se inicia cuando el paciente acude a la consulta y es recibido por el terapeuta. Por medio de una o varias entrevistas, el terapeuta escucha cuál es el motivo de la consulta, de su sufrimiento actual y cuáles son sus principales problemas internos o de relación, tratando de detectar el tipo de ansiedades que padece en un clima sereno, confidencial y de empatía.

La labor del paciente, por su parte, es la de colaborar activamente con el terapeuta situándole en su mundo para que se haga una primera idea de los conflictos que padece y el terapeuta pueda hacerse cargo de ellos, hablando para ello, con entera libertad - sin esperar ser juzgado por el terapeuta, pues no es esa su función, sino la de ser comprendido - sobre lo que siente y le está sucediendo, de su entorno familiar y laboral, de los recuerdos más importantes de su infancia, de los sueños más significativos etc. etc.

Más tarde, el terapeuta le hará una devolución al paciente con las hipótesis diagnósticas que haya ido elaborando durante las entrevistas para indicarle después el tipo de psicoterapia que necesita.

Se establece en el proceso terapéutico una peculiar relación entre paciente y terapeuta en un clima de neutralidad y benevolencia por parte del segundo que debe favorecer que el paciente pueda ir expresar sus conflictos, ansiedades y temores y el terapeuta los escuche con toda atención y respeto con el fin de contener su angustia y su dolor, sin hacer ningún tipo de juicio crítico o de valor, ni tampoco alentar la satisfacción y la descarga de los impulsos del paciente mediante la acción. La cura se realiza exclusivamente a través de la palabra.

En el proceso terapéutico el paciente deberá ir expresando poco a poco sus pensamientos y sentimientos haciendo el esfuerzo de vencer sus propias resistencias al cambio, a lo nuevo, tan bien expresadas en el conocido refrán de “más vale malo conocido…que bueno por conocer”, y entre ambos, terapeuta y paciente, irán descubriendo y poniendo nuevas palabras allí donde antes solo había dolor y confusión, generando nuevos pensamientos y sentimientos que le permitan al paciente una mejor comprensión y manejo de su funcionamiento psíquico y de su relación con los demás y la realidad.

De la contención y elaboración de las ansiedades del paciente, como de los avances en la comprensión de sí mismo y de los cambios conseguidos en las defensas patógenas se debe esperar un alivio del dolor psíquico y una mayor capacidad del yo para hacer nuevas transacciones entre sus deseos, sus valores y la realidad que le permitan salir del círculo vicioso de repetición en el que se encuentra y así desplegar mejor sus capacidades de amar y de crear.

BERNARDO MAGRANER - PSICOLOGO CLINICO

© 2010 psicologoenvalencia.com Todos los derechos reservados